FORMULA 1 MAX VERSTAPPEN GANA EN MONACO Y DA UN TREMENDO ZARPAZO EN EL CAMPEONATO 23-05-2021 Con el Red Bull, Max Verstappen dominó de principio a fin en el trazado urbano de Monte Carlo y alcanzó su primera alegría en el Principado. Sainz y Pérez lo escoltaron. Antes de que comenzara la carrera, ya habíamos tenido la primera gran sorpresa del día. En la vuelta de camino a la parrilla, Charles Leclerc comunicaba al equipo que tenía un problema en la caja de cambios, según las palabras del piloto, lo que había provocado que se dirigiera a boxes inmediatamente para intentar solucionarlo. Sin embargo, el motivo real había estado relacionado con el eje de transmisión izquierdo, viendo que no se podía hacer nada, la decisión había sido que no formaba parte de esta sesión. La racha negativa para el monegasco continúa en su país, la tercera vez desde que está en F1 que no ve la bandera a cuadros. Una vez se apagaron los semáforos rojos, Max Verstappen había defendido su 'primera' posición perfectamente en los primeros metros, sin dejar ni el más mínimo hueco para que Bottas se le pusiera en paralelo. En los compases iniciales no hubo ningún percance dentro del pelotón, por lo que los puestos del Top 10 se mantuvieron invariables. Los claros candidatos al victoria eran Verstappen, Bottas y Sainz, mientras que el único Ferrari vivo tenía un pequeño margen sobre sus perseguidores. A partir de la décima vuelta, los pilotos de cabeza empezaban a aumentar el ritmo para intentar abrir hueco cuando llegara el momento de los pit stops. Sin embargo, las distancias se mantenían, pero ninguno tenía la intención de atacar al coche de delante. Adelantar era un objetivo que pasaba a un segundo plano para todos los equipos, la jugada estratégica era la prioridad durante este primer stint. A medida que las vueltas iban pasando y la ventana de parada se acercaba, Sainz era el único que empezaba a presionar al coche de delante, en este caso Bottas, además, el desgaste de los Blandos era más palpable en el Mercedes y la necesidad de parar aumentaba. Antes de que comenzara la carrera, ya habíamos tenido la primera gran sorpresa del día. En la vuelta de camino a la parrilla, Charles Leclerc comunicaba al equipo que tenía un problema en la caja de cambios, según las palabras del piloto, lo que había provocado que se dirigiera a boxes inmediatamente para intentar solucionarlo. Sin embargo, el motivo real había estado relacionado con el eje de transmisión izquierdo, viendo que no se podía hacer nada, la decisión había sido que no formaba parte de esta sesión. La racha negativa para el monegasco continúa en su país, la tercera vez desde que está en F1 que no ve la bandera a cuadros. Una vez se apagaron los semáforos rojos, Max Verstappen había defendido su 'primera' posición perfectamente en los primeros metros, sin dejar ni el más mínimo hueco para que Bottas se le pusiera en paralelo. En los compases iniciales no hubo ningún percance dentro del pelotón, por lo que los puestos del Top 10 se mantuvieron invariables. Los claros candidatos al victoria eran Verstappen, Bottas y Sainz, mientras que el único Ferrari vivo tenía un pequeño margen sobre sus perseguidores. A partir de la décima vuelta, los pilotos de cabeza empezaban a aumentar el ritmo para intentar abrir hueco cuando llegara el momento de los pit stops. Sin embargo, las distancias se mantenían, pero ninguno tenía la intención de atacar al coche de delante. Adelantar era un objetivo que pasaba a un segundo plano para todos los equipos, la jugada estratégica era la prioridad durante este primer stint. A medida que las vueltas iban pasando y la ventana de parada se acercaba, Sainz era el único que empezaba a presionar al coche de delante, en este caso Bottas, además, el desgaste de los Blandos era más palpable en el Mercedes y la necesidad de parar aumentaba. El punto clave de la carrera llegaba en la vuelta 30, Lewis Hamilton era el primero en hacer su paso por la calle de boxes, lo que provocó un efecto dominó en el resto de adversarios. En el siguiente giro, Valtteri Bottas terminaba con su agonía al poder disfrutar de gomas nuevas para el segundo stint, pero le esperaba una sorpresa realmente desagradable. La rueda delantera derecha se había quedado atascada, los mecánicos hicieron lo imposible para quitarla, pero nada funcionaba, los segundos pasaban y su carrera se arruinaba. Al final, en ningún momento, esa rueda no se pudo cambiar y Mercedes había decidido que la retirada era lo único que se podía hacer. Gracias a este regalo, todos los pilotos ganaban un puesto y también era un duro varapalo para los alemanes en el Campeonato de Constructores. Una vez el periodo de paradas había concluido, el que más había ganado fue Sergio Pérez. La estrategia de Red Bull había sido mantenerle en pista durante varias vueltas más, mientras que sus rivales habían entrado, y este plan ha sido exitoso hasta el punto de pasar de octavo a cuarto. Otro que también ganó muchos puestos en la parada había sido Sebastian Vettel, pasó de séptimo a quinto y así superaba a Gasly y a Hamilton. Desde esta fase en adelante, Lando Norris no había tenido buenas sensaciones con sus neumáticos Duros y, con este hecho, provocó que Sergio Pérez aumentara su ritmo drásticamente para intentar aprovecharse de las dificultades del británico. Daba igual que haya estado a menos de un segundo, el MCL35M se había hecho ancho y era imposible que su podio estuviera en peligro realmente. Por detrás, Esteban Ocon había sido uno de los protagonistas en los últimos puestos del Top 10. El francés iba despacio hasta el punto que los Alfa Romeo, Daniel Ricciardo y Fernando Alonso fueran una prolongación del Alpine, pero no hubo ninguna oportunidad para un cambio de posiciones en las vueltas restantes. A falta de 10 giros para el final, Hamilton, que estaba enfadado con la estrategia elegida por el equipo, paraba en boxes por segunda vez para hacerse con la vuelta rápida. Gracias a este pequeño 'logro', el británico sumó ese punto extra. Martín Yuguero Rafar F1 al dia